Cómo tratar envenenamiento

El envenenamiento es una condición causada por la ingestión, inhalación u otra exposición a sustancias dañinas. En caso de envenenamiento, es indispensable conseguir ayuda médica lo antes posible.

El envenenamiento es una condición ocasionada por la ingesta, inhalación, inyección u otra forma de exposición a una sustancia dañina. Por lo general, las intoxicaciones suceden accidentalmente.

En caso de envenenamiento, los primeros auxilios resultan de importancia vital y deben ser brindados en tanto llega la asistencia médica. Lo mejor en estos casos, es seguir las instrucciones de los paramédicos o de la persona a cargo de la llamada, quien podrá guiar sobre los cuidados que podemos dispensar a la persona intoxicada, mientras llegan los médicos.

Debemos sospechar que estamos ante la presencia de un envenenamiento, cuando una persona se descompone repentinamente sin razón aparente, en ese caso, es de importancia consultar de inmediato con un médico o centro de toxicología.

Los síntomas de envenenamiento pueden demorar en aparecer, pero ante la sospecha de intoxicación, debemos consultar lo antes posible con un médico.

 

Cómo proceder en caso de envenenamiento:

En caso de envenenamiento, lo primero que debemos hacer es solicitar asistencia especializada en el teléfono de emergencia local. En caso de que no conozcamos el número, llamaremos al 911 y solicitaremos orientación.

Existen muchísimas causas para el envenenamiento, pero las más usuales en el hogar son: monóxido de carbono (proveniente de calentadores, hornos, motores de gasolina, incendios, etc.), algunos alimentos, fármacos (incluye medicamentos de venta libre como la aspirina), productos de limpieza doméstica, drogas psicoactivas (cocaína, etc.), insecticidas, pinturas, entre otros.

La sintomatología del envenenamiento varía de acuerdo a la sustancia tóxica o venenosa e incluye:
• dolor abdominal intenso
• labios morados
• dolor torácico
• confusión
• diarrea
• tos
• mareos
• dificultad respiratoria
• visión doble
• somnolencia
• fiebre
• dolor de cabeza
• palpitaciones
• irritabilidad
• pérdida del control de vejiga
• fasciculaciones musculares
• náuseas y vómitos
• halitosis inusual
• inapetencia
• crisis epiléptica
• entumecimiento y hormigueo
• fatiga
• erupciones cutáneas o quemaduras
• estupor
• debilidad
• desvanecimiento

 

En caso de envenenamiento por ingestión:

Se controlará la respiración, las vías respiratorias y la circulación de la persona. En caso de ser necesario, se practicará respiración de boca a boca o resucitación cardiopulmonar (RCP).

Se intentará identificar la sustancia venenosa o tóxica que la persona ingirió, para comunicarlo al centro de asistencia.

No debe provocarse el vómito de la persona, a menos que el Centro de toxicología lo recomiende.

En caso de que la persona vomite, debemos asegurar que las vías respiratorias estén despejadas, limpiando la boca y la garganta con un trozo de tela envuelta en los dedos. Si la intoxicación es debida a la ingestión de una planta, debemos guardar el vómito, lo que puede ayudar a la identificación del antídoto posteriormente.

En caso de que el envenenado sufra convulsiones, es necesario aplicar el protocolo para asistencia en convulsiones. Mantener a la persona cómoda, colocarla sobre el costado izquierdo y mantenerse junto a ella hasta que llegue la ayuda médica.

 

Cuando la intoxicación ocurrió por inhalación:

Debemos solicitar inmediatamente asistencia médica de emergencia. Es necesario ventilar la sustancia que produjo la intoxicación (gases, humo, vapores, etc.), abriendo ventanas y puertas, en caso de que sea seguro hacerlo.

Antes de ingresar a la zona donde se encuentra la persona a socorrer, debemos aspirar varias bocanadas de aire fresco y luego contener la respiración para entrar en el lugar. Cubrir la boca y nariz con un trozo de tela mojado, para filtrar los tóxicos.

No se deben encender fuegos de ninguna clase, debido a que algunos gases pueden ser combustibles.

Una vez que se haya retirado a la persona del lugar, debemos controlar sus vías respiratorias, su respiración y pulso. En caso de que sea necesario, administraremos respiración de boca a boca y RCP.

Si la persona vomita, despejaremos sus vías respiratorias y limpiaremos la boca y la garganta con un trozo de tela.

Si la persona que ha inhalado sustancias venenosas se siente bien, de todas maneras es necesario consultar con un médico, para descartar posibles daños.

 

Precauciones:

Nunca se debe administrar ninguna sustancia por vía oral a una persona inconsciente, pues no está en condiciones de deglutir y podríamos ocasionar más daño.

No debe inducirse el vómito en un intoxicado, a menos que el centro de toxicología, así lo recomiende.

No debe neutralizarse los tóxicos con zumo de limón, vinagre o cualquier sustancia, a menos que el centro de toxicología lo indique.

No emplear antídotos “curalotodo”.

Ante la sospecha de que una persona se ha envenenado, no debemos aguardar a que los síntomas se presenten para solicitar ayuda médica.

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