Primeros auxilios en caso de fracturas

Las fracturas se producen por una sobrecarga, golpe, o un esfuerzo excesivo. Ante una fractura, debemos solicitar asistencia médica de inmediato y mantener a la persona inmóvil y tranquila. En caso de que sea necesario, aplicaremos el entablillado del miembro fracturado.

La ruptura de un hueso se denomina fractura y sobreviene cuando el hueso es sometido a un esfuerzo mayor del que puede soportar. Si el hueso fracturado produce la ruptura de la piel, estamos ante una fractura expuesta.

Cuando la fractura se produce por una sobrecarga, ocasiona una fisura delgada que se desarrolla por la aplicación reiterada de dicha fuerza sobre el hueso.

Entre las causas más frecuentes que provocan una fractura de hueso, tenemos: caídas (desde una altura o al realizar un movimiento), golpes directos, fuerzas reiteradas (ocasionan ruptura por estrés del hueso, como ocurre al correr) .

Una fractura se evidencia en la deformidad del hueso, la incapacidad de mover la extremidad afectada, hinchazón, hematoma, sangrado, entumecimiento u hormigueo, dolor agudo.

 

Los primeros auxilios en caso de fracturas:

En caso de una fractura, debemos mantener inmovilizada y tranquila a la víctima.

Solicitar asistencia médica lo antes posible. En caso de que la asistencia llegue prontamente, se dejará que el médico se haga cargo. En caso de que la ayuda demore, se solicitarán instrucciones al centro de asistencia.

Es aconsejable observar a la persona por si presenta otras lesiones.

Si la fractura es expuesta, debemos evitar respirar sobre la misma o hurgar en ella, para prevenir infecciones. En caso de que contemos con medios, enjuagaremos la herida para eliminar la suciedad visible. Cubrir la herida con apósitos estériles.

Si fuera necesario, se procederá al entablillado de la extremidad o se colocará un cabestrillo.

Para entablillar una fractura podemos utilizar elementos que tengamos a mano, como un periódico enrollado o tablillas de madera. Inmovilizaremos la lesión por encima y por debajo de la misma.

Para disminuir la inflamación y el dolor, se puede aplicar hielo en la zona.

Se recomienda mantener abrigada a la víctima, en posición horizontal y con los pies elevados, de ser posible, para mantenerla confortable.

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