Primeros auxilios en mordeduras

Cómo brindar primeros auxilios en mordeduras.

Primeros auxilios en mordeduras

Las mordeduras de animales o personas son muy comunes y las lesiones ocasionadas pueden tener distinta gravedad. Vamos a darte algunos consejos sobre primeros auxilios en mordeduras.

Las mordeduras más frecuentes son las ocasionadas por perros y gatos, aunque las segundas no se suelen tener muy en cuenta, a pesar de que implican un mayor riesgo de infecciones que las primeras, debido a que los gatos poseen una mayor cantidad de bacterias en su boca.

Las mordeduras por parte de animales silvestres son poco frecuentes, pero requieren de atención médica acorde a cada situación.

Aunque no siempre se atienden, las mordeduras de personas, son potencialmente más riesgosas que las de los animales, ya que el ser humano posee una gran cantidad de bacterias bucales.

Las mordeduras de animales pueden ocasionar distintos tipos de herida, hematoma, ruptura o desgarro de la piel, o herida punzante.

Las heridas por punción son las que más riesgo de infectarse tienen (son aquellas ocasionadas por el diente del animal).

Las personas que padecen diabetes, tienen debilitado su sistema inmunológico o sufren de una arteriopatía periférica, son más propensas a sufrir infecciones en las heridas por mordedura de animales.

En el caso de mordeduras de animales como murciélagos, es necesario un tratamiento antirrábico, ya que estos animales suelen estar infectados con la rabia.

Cómo brindar primeros auxilios en mordeduras

Ante un caso de mordedura, lo primero que debemos hacer es observar el estado de la herida. Si hay hemorragia, debemos llamar inmediatamente al médico y luego brindar los primeros auxilios.

En caso de que haya hemorragia, será necesario detenerla comprimiendo la zona con una compresa de gasa esterilizada. Si no se tiene gasa, utilizar un paño de cocina o una remera limpios. Cubrir la zona con la tela doblada en varias partes y presionar con las manos mientras llega la asistencia médica. Coloque la zona mordida más elevada que el resto del cuerpo para disminuir el flujo sanguíneo.

Si no hay hemorragia, debemos lavar la herida con abundante agua y jabón suave. Cubriremos la herida con una pomada antiséptica y una venda limpia.

Las mordeduras en las manos, cara o dedos tienen mayor riesgo de infección, por lo que es aconsejable consultar con un médico para que recete antibióticos. Si aparecen síntomas de infección, debes concurrir a un servicio de emergencia.

Si el animal agresor es extraño o salvaje, siempre debes notificar a las autoridades para que determinen el peligro de que tenga rabia y concurrir a una sala de emergencias.

Si no tienes la vacuna contra el tétanos, debes acudir de inmediato a un hospital.

Primeros auxilios en niños: calma y rapidez

Antes de brindar primeros auxilios en niños, calma y rapidez.

Primeros auxilios en niños: calma y rapidez

Como todos sabemos, los niños están más expuestos que los adultos a sufrir accidentes, ya que no tienen noción del peligro, por eso siempre debemos estar atentos por si ocurren, para poder actuar a tiempo. Las claves en los primeros auxilios en niños, calma y rapidez para ayudarlos eficazmente.

Consideramos primeros auxilios a los procedimientos de emergencia que aplicas a una persona accidentada mientras llega la atención médica. Estos primeros cuidados pueden significar la diferencia entre la vida o la muerte.

Por lo general, los accidentes en niños no son de gravedad, pero en ocasiones pueden ser más importantes que las magulladuras o cortes.

Si vas a brindar primeros auxilios a un niño, nunca debes perder la calma, concéntrate en ayudarlo de la mejor forma, esto le evitará sufrir innecesariamente y le dará seguridad. De lo contrario, podría entrar en pánico y hacerse más daño.

Cómo actuar en caso de primeros auxilios a niños

  • Si el caso es grave, lo primero es salvar la vida del niño.
  • Evita empeorar la situación.
  • Llama al médico.
  • No muevas al niño a menos que sea necesario.
  • Examínalo con mucha atención.
  • Calma al niño.
  • Controla el pulso y la respiración del niño.
  • Si no respira, su piel se pone azul o tose intensamente, podría estar atorado con algún objeto. Deberás intentar hacer que expulse ese objeto.

Lo que no debes hacer con niños y bebés

  • Nunca dejes al niño solo.
  • No toques sus heridas sin protección, podrían infectarse.
  • No muevas al niño si no es imprescindible.
  • No lo molestes con preguntas.
  • Si hay fractura, no intentes acomodar sus huesos, eso lo harán los médicos.
  • Si se presenta hemorragia, atiéndela inmediatamente. No toma mucho tiempo que se desangre.
  • No le des medicamentos, bebidas o alimentos.